Directorios en la era post-IA: preparados para el futuro o prisioneros del pasado
Por Claudia Marfin
Socia Fundadora Ready2Digital
Julio 2025
El verdadero riesgo para un directorio no está en equivocarse, sino en planificar el futuro con categorías del pasado. En la era post-IA, donde la inteligencia artificial ya dejó de ser promesa y empieza a ser infraestructura invisible de la competitividad, el mayor error estratégico es creer que se puede liderar sin transformar la manera en que pensamos y decidimos.
En este escenario, un directorio preparado para el futuro no se limita a administrar riesgos o a monitorear indicadores financieros. Debería ser capaz de anticipar cómo las tecnologías exponenciales reconfiguran industrias, cadenas de valor y ventajas competitivas. La pregunta clave no es “¿qué tan sofisticada es esta nueva tecnología?”, sino “¿qué significa para nuestro modelo de negocio, nuestra industria y nuestra capacidad de crear valor sostenible?”.
El MIT Center for Information Systems Research ha demostrado que las compañías con directorios digitalmente competentes logran retornos 10,9 puntos porcentuales por sobre sus pares. Ese dato, que ya era contundente, cobra aún más relevancia en la era post-IA, donde la brecha entre quienes aprenden a liderar con esta mentalidad y quienes siguen mirando por el retrovisor se ampliará de forma dramática.
La investigación demuestra además que se requieren al menos tres directores capaces de instalar la perspectiva tecnológica para influir realmente en las decisiones. Con menos, lo digital queda reducido a proyectos aislados; con más voces, se convierte en un eje transversal del modelo de negocio.
En Chile, tenemos un gran desafío. Según el estudio Digitally Savvy Boards de Ready 2 Digital, apenas un 10,7% de los directorios del IPSA cumple con el mínimo de miembros para influir en decisiones estratégicas desde lo digital..
¿Cómo avanzar? La preparación para el futuro exige tres movimientos:
Los directorios que asuman este rol construirán organizaciones más ágiles, visionarias y resilientes. Los que no, corren el riesgo de quedar atrapados en un pasado que ya no ofrece ventajas. La pregunta ya no es si incorporar la IA a la agenda: la verdadera pregunta es si su directorio está preparado para liderar en la era post-IA o si quedará mirando cómo otros lo hacen primero.